La Unión Vecinal (su creación el 1958)


    En setiembre de 1958 quedaba constituida la nueva comisión de la Unión Vecinal de José C. Paz, cuya sede era el local de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos (hoy ex-cine Paz), en Lavalle y Roque Sáenz Peña: Carlos Seveso, Presidente; Juan Gardoni, Vicepresidente; Alfredo Marquiani, Secretario; Luis Pedacci, Secretario de Actas; Atilio Gatti, Tesorero y enrique Diorio, Protesorero; eran las figuras destacadas dentro de la entidad. A poco de su renovación, la Unión Vecinal de José C. Paz, reclamaba para que se ampliara la línea de teléfonos -entonces del estado- y se colocaran teléfonos automáticos.

    Recordemos, que hasta unos pocos años antes, un número reducidísimo de habitantes tenía acceso a los teléfonos. El deficiente sistema todavía seguia afectando al comercio y también a los particulares.

    Si bien las zonas céntricas de José C. Paz, poseían el beneficio del alumbrado eléctrico que los barrios comenzaban a reclamar, sin embargo, compartía con estos el problema de los contínuos cortes de energía. Particularmente, durante el año 1961, los cortes de luz o la baja tensión, fueron muy comunes. Este fue otro de los problemas planeados por la Unión Vecinal. en octubre de 1958, la entidad reclamaba también la iluminación de la avenida Gaspar Campos en el tramo que iba desde Lavalle hasta Pueyrredón, es decir la zona de entrada a Villa Altube.

    Las calles sin asfalto, que eran la mayoría, fueron señaladas como una prioridad. La entidad abogó por la nivelación y abovedamiento de las calles no asfaltadas y la colocación de pasos de piedra; como así también por la sanción a los vecinos que echaban aguas servidas a la calle.

    Un problema muy particular del centro de José C. Paz, y menos importante en los barrios -salvo en alguna áreas muy específicas- fue el ruido, uno de los síntomas de la urbanización: La Unión Vecinal reclamó multas a los motociclistas que provocaban ruidos molestos.

    Parece que algunas calles del centro de la localidad eran los lugares preferidos para las carreras de algunos jóvenes que estrenaban lo que entonces era un boom, las famosas motocicletas, que junto con el boom de los automóviles y de los artefáctops domésticos marcaron toda una época en el estilo de vida de las familias de clase media.

    Las entidades centrales, compartían en muchas ocasiones, a sus miembros más destacados. Muchas figuras de la Unión Vecinal, lo eran también de otras entidades: por ejemplo, la comisión Directiva de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos en cuya sede funcionaba la Unión Vecinal, estaba compuesta por aquellos años, por: José Tesset, Juan Gardoni, Norberto Gardoni, José A. Sacchi, Juan B. González y Luis Filomía, Higinio Brunetti, Gerardo Gardoni, Domigno A, Francinella, José M. Bassanta, Eugenio Gardoni, Juan Bautista Pagano y Abselmo Salazar. Miguel Valente era el Presidente.

    Al compartir sus miembros, más allá del fin particular que persiguiera cada institución, se dormaba necesariamente un espíritu de cuerpo, en cuyo seno se podía identificar claramente al sector comercial como su principal sustento.

    La tradición institucional del comerciante, por otro lado enraizaba a la tradición fundadora del -todavía- pueblo, permitía por otro lado seguyir incorporando nuevos nombres y figuras a medida que el comercio se iba extendiendo. Esto originó una sólida red, que muchas veces, más allá de las propias entidades, pasaba por algunas figuras que formaban parte de ellas. Por un tiempo, sin embargo, la Unión Vecinal fue la máxima expresión de esa red.

    Héctor Mario Segura Salas

    (de su libro: "Historia de José C. Paz" Edición de la "Comisión del Centenario" agosto 1998, páginas 129 al 131).

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