
En el año 1913, se instalaba en José C. Paz la imprenta y librería de Rafael Cevedo, que atendía fundamentalmente las necesidades de los escolares de la zona. Cevedo, además de dirigir el Cuadro Filodramático del Centro de Artesanos, fue el primer periodista que hubo en José C. Paz. En febrero de 1914, dio a conocer una hoja cuyo nombre era "El Progreso".
El periódico se convirtió en una importante herramienta de difusión de las obras de la Sociedad de Fomento de Villa Altube, y de todo cuanto tuviera que ver con la vida de la naciente comunidad. La principal redactora del periódico era una de las hijas de José Altube, Ana María Altube, pero también colaboraban con Cevedo otros miembros de esta familia, Juan F. Mercadal y Vicente H. Altube.
El Progreso, que salió semanalmente hasta su desaparición a principios de 1919, tenía una sección de noticias generales, otras referidas a San Miguel y una específicamente de José C. Paz, donde se daba a conocer con detalle todo lo que acontecía en el pueblo. Al igual que en otros períodicos locales de aquellos años, no faltó la columna "viajeros": todo el que entrara o saliera de José C. Paz, si pertenecía a las "familias caracterizadas" era nombrado en el semanario, inbcluso si su viaje era sólo hasta el pueblo de San Miguel, o si iba y volvía en el mismo día.
Pero antes de esto, "El Progreso", permitía que los vecinos estuvieran al tanto de cuestiones tales como: quién se había casado, quien guardaba cama, en qué punto de la enfermedad se encontraba y quienes lo habían visitado por tal motivo, quienes "andaban noviando" o qué resultado había obtenido un jóven que había ido a la casa de su novia a "pedir la mano", etc.
En el periódico quedaban registrados los bautismos, las defunciones, las cartas detenidas en el correo -por aquellos años, enviar cartas personales era muy usual y necesario- los actos de las asociaciones, las fiestas, los bailes familiares y de clubes, etc.
A través de "El Progreso", podemos saber que el 28 de febrero de 1918 fallecía Domingo Sttaforini, padre de Juan, el conocido arboricultor; y que ya por entonces estaba algo "indispuesto José Altube", o que Eulogia Altube, su esposa celebró su cumpleaños un 11 de marzo con la compañía de "un crecido número de familias de su relación".
Por "El Progreso", sabemos que un dirigente político local, vivía entonces en José C. Paz, y que en su casa, alguna vez se bailó durante toda la noche; o que los hermanos País, arrendaban "40 cuadras, a 8 cuadras de José C. Paz, especial para tambo, alfalfa o quinta de pasto".
Sin embargo, más allá de las pequeñas anécdotas que registraba el periódico, la presencia de "El Progreso" fue muy importante parta el fortalecimiento del espíritu localista, al cual Cevedo apostó con total lucidez, fomentando la vida de las asociaciones y el vínculo de las familias mejor posicionadas.
Héctor Mario Segura Salas
(de su libro: "Historia de José C. Paz" Edición de la "Comisión del Centenario" agosto 1998, páginas 54/55).