
En 1897 el conglomerado urbano había tomado forma y el pensamiento de Altube se concretó en un importante hecho. Ese año tuvo lugar el acto de fundación de la villa, que por resolución de todo el vecindario, recibió el nombre de "Villa Altube". Su fundador había logrado de esa manera el mayor premio a sus afanes.
La villa continuó su marcha ascendente y se establecieron en el lugar nuevas fábricas, entre ellas, una de queso y cremería y otra de jabón. Ademas comenzaron a funcionar una feria de hacienda y otra para la venta de artículos comestibles.
Se trazaron y modelaron las calles y Altube donó los terrenos que se destinaron a la Plaza pública, edificios fiscales, iglesia, centro de recreación, etc.
Los trabajos fueron costeados con fondos que aportó generosamente el fundador. Persiguió además el propósito de facilitar trabajo a la gente humilde del lugar y abaratar para todos el costo de la vida.
El fundador Altube ejerció sin tregua cuanto acto pudo conducir a la mejor realización de su propósito. Se multiplicaron los hornos de ladrillos, cuyo producido se destinó a facilitar la construcción de viviendas. Se expandieron las tareas agrícolas por todos los campos que rodeaban a la villa. Gestionó se establecieran una oficina del Registro Civil que comenzó a funcionar el 23 de octubre de 1915, un destacamento de Policía, un servicio de teléfonos que se inauguró recién en 1925 y se formaron los primeros clubes sociales y deportivos. En el área agrícola se instalaron gran cantidad de tambos.
En esta forma el prueblo adquirió muy pronto su verdadera identidad el medio comunitario del entonces partido de General Sarmiento.